Debutará en Expoagro 2026 con una línea de equipos de 50 a 300 CV, desarrollada durante casi dos años para condiciones del país con participación de ingenieros, técnicos y usuarios locales.

Con la llegada de Bull, se suma un nuevo actor al mercado de maquinaria agrícola. La firma surge a partir de un proyecto que demandó casi dos años de desarrollo técnico y articulación entre profesionales argentinos y fabricantes internacionales, con foco en su desempeño con implementos de alta demanda hidráulica y una experiencia premium en cuanto a confort del operario.

El lanzamiento se da en un contexto en el que el mercado de tractores muestra una demanda segmentada, con productores que buscan equipos acordes a su escala operativa y con respaldo técnico cercano. En ese escenario, Bull apunta a posicionarse con una propuesta que combina un producto de calidad, respaldado localmente y con acuerdos de fabricación internacional, priorizando la disponibilidad permanente de repuestos y servicio técnico posventa.

La propuesta inicial se compone de tres segmentos de potencia:


    50 a 120 CV, orientado a tareas generales y producciones regionales.


    130 a 190 CV, destinado a esquemas agrícolas de escala intermedia.


    200 a 300 CV, pensado para planteos de mayor superficie y demanda de tracción.

En términos constructivos, la línea fue configurada con foco en la simplicidad operativa y el mantenimiento accesible. La definición de transmisiones, sistemas hidráulicos y configuración estructural respondió a criterios de durabilidad y facilidad de servicio, aspectos que surgieron de las mesas de trabajo con técnicos y usuarios. A su vez, Bull incorpora prestaciones enfocadas en el operador, con mayor confort de cabina, controles pensados para jornadas extensas y una propuesta orientada a la productividad sin resignar comodidad.


“En el Grupo GR nos caracterizamos por acercar la tecnología al productor, con foco en la calidad, las prestaciones y el mejor precio. En este caso, nos enfocamos en configurar una línea de tractores que pueda responder a las necesidades de las sembradoras argentinas”, señaló Gastón Ricardo, titular del Grupo GR.

Los tractores Bull son importados desarmados y se ensamblan, configuran y calibran en la planta de ensamblaje que el Grupo GR tiene en la provincia de Buenos Aires, donde además funciona su centro de repuestos y sus talleres de servicio técnico.

Bull acompaña el lanzamiento con una garantía de un año o 1000 horas (lo que ocurra primero) y con una estrategia comercial enfocada en facilitar el acceso a la inversión. En este marco, la marca ya cuenta con acuerdos de financiación con entidades bancarias nacionales, provinciales y privadas, con líneas a tasas competitivas dentro de las condiciones vigentes del mercado.

Con este lanzamiento, la marca inicia su actividad en el mercado con una línea que se destaca por la relación calidad/precio/potencia y que apunta a integrarse a distintas escalas productivas, bajo un esquema que combina desarrollo local, articulación técnica y red de concesionarios.

 

Créditos.- Micaela Sierra Pino  - Pucheta y Asociados