Hay artistas que no pertenecen solo a la historia, sino también al pulso cotidiano de una ciudad. Luca Prodan es uno de ellos.

A casi cuatro décadas de su muerte, su figura vuelve a tomar cuerpo en el espacio público porteño a través de una escultura monumental que será emplazada en el Barrio de Palermo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en una plazoleta que llevará su nombre.

El Proyecto, desarrollado junto al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de la Comuna 14, propone algo más que un recuerdo: busca reinscribir a Prodan en la vida urbana, en el cruce diario de vecinos, transeúntes y nuevas generaciones que siguen encontrando en su obra una referencia viva.

 


Nacido en Roma en 1953 y llegado a la Argentina a comienzos de los años 80, Luca Prodan irrumpió en la escena local con una fuerza inédita. Su voz, su lengua mestiza, su mirada cruda y su sensibilidad artística marcaron un quiebre en el rock nacional de la posdictadura. 

No solo cambió una forma de hacer música: cambió una manera de decir y de estar. Ese legado, lejos de diluirse, sigue resonando.

Una obra pensada para representar el eco de Luca prodan en la sociedad actual.


La escultura es realizada por la artista Sol Satori, especializada en obras de gran escala concebidas para el espacio público. Construida íntegramente en acero inoxidable, la pieza fue diseñada como una intervención permanente, con criterios técnicos orientados a su integración en el entorno urbano.


La obra será entregada 6 de Febrero mientras que la fecha del emplazamiento y la inauguración oficial será comunicada próximamente.


Desde su enfoque creativo, Satori percibe el arte como una experiencia de conexión profunda. 

“Trabajo desde la pasión y desde el deseo de crecer. Mi desafío es superarme a mi misma en cada obra ”, 

 

Sol Satori y Mauro De Giuseppe, trabajando en el desarrollo de la obra


“Me fascina tomar un material tan duro y rígido, del que generalmente se hacen objetos cortopunzantes o armas, y darle calidez, darle vida. Transformar un pedazo de chapa en algo sensible es lo que más me atrae”.

Representar a Luca, el desafío

Trabajar sobre una figura tan reconocible implicó un reto particular. “Suelo trabajar rostros sin definir cada rasgo, porque me gusta que el observador complete la obra con su mirada. Pero cuando me pidieron representar a Luca, el desafío fue lograr que quien la vea diga ‘es Luca’. Eso me llevó a un lugar lleno de desafíos y me entusiasmó muchísimo”, explica la artista.

El Proyecto encuentra a Satori en un momento bisagra de su recorrido. “Este trabajo me encuentra justo en la transición hacia la escala monumental. Es exactamente el punto en el que estoy hoy como artista”, afirma.


Arte, calle y memoria compartida

 

Sol Satori - Artista

La escultura busca formar parte del paisaje cotidiano, invitando a detenerse, mirar y dialogar. “Que una obra esté en el espacio público, que la gente se la cruce todos los días, genera algo distinto. Invita a detenerse, aunque sea un momento”, sostiene Sol Morales.

Desde el ámbito institucional, se informó que el proyecto contará con distintas instancias de difusión y una inauguración oficial, con el objetivo de consolidar un nuevo punto de referencia cultural que dialogue con el legado de Luca Prodan y con el territorio que lo alberga.

 

El desarrollo de la obra se apoyó en el trabajo conjunto de distintos actores. Se destaca la colaboración técnica y creativa del escultor Mauro De Giuseppe, el apoyo de las empresas Famiq y Lüsqtoff, y la gestión general del proyecto a cargo de Leo Kite, con el acompañamiento de  We Represent Art.

Con esta iniciativa, Buenos Aires vuelve a encontrarse con una de sus voces más singulares, reafirmando al espacio público como lugar de memoria, identidad y cultura viva.

 


Creditos.- We Represent Art.