El Diputado Nacional de Encuentro Misionero presentó una iniciativa para recomponer salarios docentes, redistribuir fondos ATN y financiar infraestructura escolar en todo el país

El Diputado Nacional por la provincia de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, integrante de Encuentro Misionero dentro del Bloque Innovación Federal, presentó en la Cámara de Diputados un Proyecto de Ley que propone declarar la emergencia salarial educativa en Argentina por un plazo de cinco años y crear un mecanismo federal de recomposición salarial para docentes de todos los niveles obligatorios.

La iniciativa apunta a establecer un esquema de financiamiento permanente utilizando recursos del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), con distribución automática hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para fortalecer salarios de los educadores, infraestructura escolar y enseñanza técnica.

El Proyecto sostiene que existe un deterioro “grave” del sistema educativo producto de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, la reducción de la inversión pública y la creciente conflictividad laboral en distintas jurisdicciones. Entre los fundamentos, se menciona que el salario docente promedio nacional perdió un 19% real entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025.

Emergencia educativa para la gestión pública como también la privada

La propuesta declara la emergencia salarial de la educación obligatoria estatal. A diferencia de otros proyectos que se discuten en el Parlamento, Herrera Ahuad pidió incluir al sector de la gestión pública privada, desde el nivel inicial hasta el secundario en todas sus modalidades. El plazo previsto es de cinco años a partir del 1° de Marzo de 2026.

Según el texto, la emergencia se sustenta en tres variables centrales:

    La caída real del salario docente.
    La reducción del gasto educativo consolidado entre Nación y provincias.
    La conflictividad gremial que afecta el normal inicio de clases en distintas provincias.

Uno de los puntos centrales del Proyecto es que los fondos ATN que ingresen entre enero de 2026 y diciembre de 2030 sean destinados íntegramente al financiamiento de un suplemento salarial educativo federal.

La distribución sería automática y proporcional a la cantidad de cargos docentes por jurisdicción, eliminando mecanismos discrecionales de asignación de recursos. El esquema incluye docentes, directivos y personal no docente en actividad.

Cómo se distribuirían los fondos

El Diputado Herrera Ahuad pide establecer que el 70% de los recursos asignados a cada provincia se distribuya como “Complemento Federal” entre los trabajadores alcanzados, mientras que el 30% restante se destine a una “Compensación federal” para quienes trabajen en escuelas de alta vulnerabilidad social.

Además, la propuesta contempla criterios específicos para acceder al beneficio, vinculados con la presencia efectiva en las instituciones educativas y la participación en capacitaciones o acciones de formación continua.

En el caso de Misiones, la distribución transitoria prevista en el proyecto establece que la provincia recibiría el 3,09% de los recursos destinados al esquema salarial federal mientras se completa el sistema definitivo de declaraciones juradas y cálculo automático.

Infraestructura escolar y educación técnica

Otro de los capítulos relevantes de la iniciativa propone utilizar los remanentes no distribuidos de los ATN al 31 de Diciembre de 2025 para financiar infraestructura escolar y educación técnica profesional.

El esquema prevé:

    75% de los fondos para obras de infraestructura educativa.
    25% para fortalecimiento de escuelas técnicas, talleres y equipamiento.

El texto menciona especialmente la necesidad de priorizar obras paralizadas o neutralizadas, además de mejoras vinculadas con instalaciones sanitarias, eléctricas, conectividad y accesibilidad.

Para Misiones, se asignaría un 3,68% de participación en infraestructura escolar y un 2,45% en el fondo para educación técnica.

Fuerte eje federal

En los fundamentos, Herrera Ahuad sostiene que el proyecto busca transformar un fondo históricamente discrecional como el ATN en una herramienta de política educativa federal, con criterios objetivos y mecanismos de control y transparencia.

La iniciativa también incorpora cláusulas para evitar que las provincias reduzcan su inversión educativa mientras reciban los recursos nacionales, obligándolas a sostener el gasto real en educación durante todo el período de emergencia.

Se incluyen además sistemas de auditoría, declaraciones juradas, informes trimestrales al Congreso y evaluaciones de impacto para monitorear la evolución del salario docente y la ejecución de obras educativas.

En el plano político, Herrera Ahuad vuelve a posicionar al espacio Encuentro Misionero en una agenda vinculada al financiamiento educativo, el federalismo fiscal y la defensa de recursos para las provincias, en medio de un escenario nacional marcado por el ajuste del gasto público y la discusión sobre el rol del Estado en educación.