5 diciembre, 2022

La inflación fue de 6,3% en Octubre y acumula 88% en los últimos 12 meses

La suba de precios volvió a acelerarse levemente el mes pasado; los alimentos y bebidas avanzaron 6,2%; impacto del alza de tarifas de luz y gas.

Como presidenta interina, a Cristina Kirchner le dejaron el mal trago. Con Alberto Fernández y Sergio Massa en la reunión del G-20 en Bali se conoció hoy que la inflación de octubre fue de 6,3%. Se trata de una mala noticia para el Gobierno -y para los argentinos-, ya que la suba de precios volvió a acelerarse, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, aunque menos que lo esperado por el mercado. Impacto del aumento de las tarifas de luz y gas en el índice.

El aumento acumulado en lo que va del año llegó a 76,6% y en doce meses alcanza un 88%. El capítulo de Alimentos y bebidas, el que más pesa en el IPC del Indec, avanzó un 6,2%. La inflación núcleo, que no considera los precios regulados ni los estacionales, fue de 5,5%, según los datos publicados hoy por el organismo que conduce Marco Lavagna.

Para el relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que congrega entre privados el Banco Central (BCRA), la mediana de las estimaciones del relevamiento para el mes pasado se ubicaba en un 6,5% mensual, mientras que el promedio de las proyecciones del TOP-10 de los mejores pronosticadores alcanzaba un 6,6%. Para fin de año, en tanto, se espera un alza mayor al 100%. El proyecto de presupuesto 2023 recalculó la suba de precios para este año en un 95%.

La mayor suba fue para el rubro de Comunicación, que avanzó un 12,1%, explicado principalmente por el incremento de los servicios de telefonía e internet. Le siguió el rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (7,5%). En el mismo se destacó el incremento que sufrieron los servicios de electricidad y gas por la segmentación tarifaria.

El viernes pasado, el Ministerio de Economía lanzó un congelamiento de precios que incluye a más de 1700 productos de acordado con 100 empresas líderes. Suma además un sendero para los productos comercializados por esas mismas firmas, pero fuera del programa, que solo tendrían incrementos de 4% mensual durante los próximos 120 días. El Palacio de Hacienda ofreció como contrapartida dólares “preaprobados” para la importación, con muchas restricciones.

“Precios Justos no es para eliminar inflación, mientras aumenta el déficit. Es sólo para bajarla mientras déficit fiscal baja. Además, es acordado con empresas, mayoristas, y supermercados. Y abarca 2000 productos de precios fijos y 30.000 de 4% mensual”, dijo el viceministro Gabriel Rubinstein, haciendo una comparación con septiembre de 2021, cuando era un crítico de los congelamientos de precios. Aclaró además que entonces los márgenes empresariales eran de 30% y ahora de 40%. “Antes era incongruente y ahora es coherente Precios Justos para bajar inercia. ¿Que 4% es un objetivo demasiado modesto? Comparto. ¿Que hay que trabajar más profundamente tema fiscal y cambiario? Comparto. En eso estamos”.

El miércoles pasado, el ministro de Economía, Sergio Massa, había advertido que la situación actual era todavía “crítica” y que esperaba desacelerar la inflación a un 3% mensual a diciembre de 2023. Entonces, reafirmó que cumpliría con las metas fiscales, monetaria y cambiarias que se firmaron en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Rubinstein fue más prudente con relación al año electoral que se viene. “No hay consenso sobre un plan de estabilización. Quizás algunos se asustaron con lo de julio y por eso el presupuesto se aprobó con más votos que en los últimos años, pero va a ser difícil que se cumpla, porque las demandas son permanentes y serán más fuertes en un año electoral. El equipo económico está muy comprometido, pero no es que confiemos en que se va a cumplir, es una lucha diaria. No hay conciencia política de bajar el gasto”, dijo en un encuentro con ejecutivos del mundo de las finanzas.

A fines de septiembre, la vicepresidenta Cristina Kirchner había reclamado una “intervención más precisa y efectiva” frente a las empresas de alimentos y consumo masivo por la elevada inflación. Un mes después cuestionó el alza de las prepagas. En junio, había cuestionado al bimonetarismo argentino, la “deuda del macrismo” y a los dólares en el exterior por la suba de precios. A diferencia de lo que actualmente impulsa la gestión de Massa como sendero para reducir los precios, había señalado entonces, antes de la salida del ministerio de Economía de Martín Guzmán: “El déficit no necesariamente es el causal de los desmadres económicos y de la súper inflación”. En ese sentido, se espera que la vicepresidente vuelva a mencionar el problema de los elevados precios y del impacto en los salarios mañana en La Plata.


La mirada de los analistas

“Es un dato desalentador. Muestra una aceleración respecto al mes anterior, en línea con lo esperado. El Gobierno intentó ahora con un programa de congelamiento de precios anticipándose a este dato. Básicamente, se ve que todos los rubros registran aumentos importantes, con lo que da cuenta de un problema sistémico”, dijo Guido Lorenzo, director de LCG.

“El gabinete económico está haciendo algunas cosas en la dirección correcta. Mayor prudencia fiscal, por ejemplo, pero en la cuestión cambiaria y monetaria no hace pie, y eso desordena al sistema de precios. En lugar de intentar controlar a la inflación con el precio del fideo, el arroz o la yerba, sería importante que muestren avances en el ordenamiento del frente cambiario”, agregó el experto ante una consulta de LA NACION.

Por Francisco Jueguen

Foto.- Télam Agencia de Noticias – Archivo – Un inspector mide una góndola con una cinta métrica

Fuente.- https://www.lanacion.com.ar

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